Mantis y cucarachas de canarias

Mantis y cucarachas de canarias

La fauna de tenerife

Cucarachas (Blattodea) y Mantis (Mantodea). Ambos son insectos. Tienen sus seis patas, tres partes del cuerpo segmentadas y un órgano de Johnston que les garantiza un lugar en la clase Insecta. Pero resulta que están más relacionados que eso.
Hace tiempo, en 5º curso o algo así, te dijeron que memorizaras el sistema de clasificación de los animales, probablemente con una mnemotecnia (potencialmente clasificada como R): Reino, Filo, Clase, Orden, Familia, Género, Especie. Pues bien, también hay otras clasificaciones que se barajan con frecuencia.
Los órdenes pueden tener “super” y “sub”. Los superórdenes están por encima de la clasificación del orden y por debajo de la clase. Los subórdenes están por debajo de la clasificación del orden y por encima de la familia. Las familias también tienen super y subórdenes. Las mantis y las cucarachas están emparentadas porque están en el mismo superorden: Dictyoptera.
“¿Pero por qué?”, te preguntarás. Las cucarachas y las mantis no se parecen en nada. Una es una bestia majestuosa, que defiende fielmente tus jardines de un ataque de caos herbívoro, y la otra se divierte asustando a tu hermana y refugiándose en tus armarios. [Nota: ligera exageración]

Avispas en tenerife

Hemos identificado su mantis como una mantis del cardo o mantis de la flor del diablo, Blepharopsis mendica, gracias a la página web Wildlife and Birding Destinations donde dice “Se encuentra en el norte de África, las Islas Canarias, el sur del Mediterráneo y Oriente Medio”.    También puede leer sobre la mantis del cardo en el sitio web Keeping Insects, donde se indica:    “La Blepharopsis mendica es una especie tranquila de mantis religiosa. Son buenas para atrapar insectos voladores. Confiando en su camuflaje, espera pacientemente hasta que llega una presa desprevenida. Esta especie no es muy agresiva y puede ser intimidada por presas grandes. La Blepharopsis mendica puede mostrar un despliegue deimático en el que levantará sus alas y mantendrá sus antebrazos de forma lateral. En esta postura la mantis parece muy grande y los colores brillantes en el interior de los antebrazos son visibles. Esto sirve para ahuyentar a los depredadores”.

Cucarachas en canarias

¡Cucarachas! Incluso la mera mención de la palabra hace que mucha gente retroceda horrorizada. Sin embargo, de los cientos de especies de cucarachas (o blattodeanos, como se les conoce) que hay en Australia, sólo un pequeño número de ellas da mala fama al grupo. Sólo unas pocas especies que se encuentran comúnmente en los hogares, restaurantes y hospitales son responsables de miles de dólares en gastos para cumplir con las normas de salud.A Guide to the Cockroaches of Australia es una cuenta completa de la mayoría de las 550 especies descritas que se encuentran en Australia. A Guide to the Cockroaches of Australia revela su diversidad y belleza, examina en detalle su morfología, hábitats y ecología, y explica cómo recolectarlas y conservarlas. Lo más importante es que permitirá a los controladores de plagas, a los estudiantes y a los investigadores identificar de forma fiable la mayoría de las especies de plagas comunes, así como las cucarachas que no son plagas. Quizá también contribuya a mejorar la reputación de estos insectos tan denostados y a promover su estudio.

Insectos en tenerife

La mantis del cardo, o más concretamente Blepharopsis mendica, es una hermosa especie de mantis religiosa del norte de África y de las Islas Canarias. Esta especie a veces se llama también Mantis Floral del Diablo, pero podría confundirse con la Mantis Floral del Diablo (Idolomantis diabolica), por lo que no debería utilizarse.
Esta especie de mantis religiosa es de color blanco cremoso a beige con rayas de color verde claro y “venas” de color verde claro en las alas cuando es adulta. En su espalda esta mantis tiene un pequeño escudo puntiagudo bajo el cual se guardan los antebrazos. El interior de las patas delanteras es de color naranja y las manchas blancas azules. Estos colores se muestran en la postura de amenaza para disuadir a los depredadores. La Blepharopsis mendica crece hasta un tamaño de unos 5 a 6 cm, con poca diferencia de tamaño entre los sexos. Los machos son más delgados con alas que llegan un poco más allá del final del abdomen. Las hembras son más voluminosas, con un protórax más ancho y con alas que llegan justo hasta el final del abdomen. Las hembras tienen antenas finas mientras que los machos adultos tienen antenas emplumadas (antenas con grandes y gruesos “pelos”).

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